Los relajantes musculares esqueléticos son fármacos que actúan sobre los centros nerviosos, con lo cual deprimen la actividad del músculo esquelético, disminuyen el tono y los movimientos involuntarios.

Existen dos grupos de fármacos:

Bloqueadores neuromusculares: son utilizados durante los procedimientos quirúrgicos, interfieren en la transmisión en la placa neuromuscular, se utilizan junto a los anestésicos generales.

Espasmolíticos: reducen la espasticidad en diversas afecciones neurológicas, las cuales se emplean para el espasmo muscular agudo.

Estas son las funciones de algunos medicamentos:

Diazepam: es útil en el tratamiento de la agitación y la ansiedad, produciendo relajación muscular y sedación.

Baclofeno: este es uno de los principales inhibidores del sistema nervioso central. Cuando el baclofeno activa los receptores, la neurona se hiperpolariza, el flujo de calcio se disminuye y la conductancia del potasio aumenta; por consiguiente, hay disminución en la liberación de neurotransmisores excitatorios.


Ciclobenzaprina: es un relajante muscular de acción central útil para el tratamiento del espasmo muscular


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